¿Buscas un refugio donde desconectar el fin de semana sin renunciar a la playa? Esta magnífica finca rústica es la oportunidad perfecta para crear tu propio oasis personal. Ubicada en una zona extremadamente tranquila y a un paso del mar, combina a la perfección la serenidad de la montaña con la brisa marina. La finca destaca por su amplitud ya que tiene 1.715 m² de superficie ideal para cultivo o uso recreativo, con la ventaja de ofrecer una caseta legalizada de unos 60 m² a falta de reformar, ideal para diseñar y distribuir totalmente a tu gusto. y un almacén independiente de 20 m². Además tienes agua garantizada ya que el precio incluye 2 acciones de agua, asegurando un suministro excelente. Ofrece un excelente acceso con una camino totalmente limpio y asfaltado prácticamente hasta la finca. Un espacio único con vistas despejadas a las montañas, perfecto para disfrutar de la naturaleza con la comodidad de tener la playa al lado. ¡Ven a visitarla y empieza a proyectar tu rincón de descanso!